
Cada clase es mucho más que ejercicio: es información que te inspira, práctica que te transforma, energía en crecimiento, vínculos que se entrelazan y una versión más plena de vos misma que emerge con cada paso.
La marcha nórdica activa el 90% de la musculatura corporal (frente al 60% de la caminata habitual). Es un trabajo que integra el cuerpo completo: sistemas nervioso, circulatorio, cardiovascular, endocrino, muscular y esquelético.
100% al aire libre, en comunidad, con un propósito: tu propósito, tu propio desafío.

Mi nombre es Ercilia. Siendo profesora de yoga, comencé a caminar con bastones a los 57 años. Siempre estuve en la inquieta búsqueda de un deporte que no fuera extremo ni tampoco una rutina exigente.
La Marcha Nórdica me abrió un portal. Uní dos pasiones: YOGA + MARCHA NÓRDICA ("Nordic Yoga"). Fue abrir una puerta enorme a un placer, una plenitud que jamás imaginé sentir.
Hoy llevo a mis alumnos todos los años al Camino de Santiago de Compostela, realizamos desafíos mensuales a reservas naturales y viajes por Argentina. A mis 63 años descubrí mi IKIGAI: mi propósito y misión en la vida.
La marcha nórdica activa todo el cuerpo con un movimiento natural y sin impacto. Es ideal para personas activas que quieren cuidar sus articulaciones mientras trabajan la postura, el equilibrio y el sistema cardiovascular.
Ejercita el 90% de los músculos del cuerpo, frente al 60% de la caminata habitual. Trabaja todos los sistemas: nervioso, circulatorio, cardiovascular, endocrino, muscular y esquelético.
Mejora la postura y el sistema cardiovascular de forma progresiva y sostenida. Ideal para quienes buscan un movimiento completo sin sobreesfuerzo.
Reduce el impacto sobre las articulaciones en un 90%. También colabora con la propiocepción y relentiza el proceso de envejecimiento.
Equilibra cuerpo y mente, disminuye el nivel de estrés y ayuda a desconectar de la rutina conectando con la naturaleza. 100% al aire libre.
Actividad 100% social y comunitaria. Generamos festejos, encuentros y una tribu que se acompaña más allá de las clases: viajes, desafíos y mucho más.
Ercilia empezó a los 57 años. La marcha nórdica no tiene límite de edad: cada paso es un recordatorio de que siempre se puede comenzar algo nuevo.
Grupos reducidos al aire libre en el Vial Costero de Vicente López. Técnica, ritmo y compañía en cada salida.
Atención personalizada para quienes quieren avanzar a su propio ritmo o tienen necesidades específicas.
Encuentros de formación sobre técnica de marcha nórdica, postura, respiración y bienestar integral.
Salidas a distintos entornos naturales para explorar y disfrutar del movimiento en nuevos escenarios.
Encuentros de la tribu para compartir más allá de la actividad: el bienestar también es social.
📍 Vía Costero · Vicente López
Un resumen visual de nuestras clases, talleres, salidas y encuentros.
Las clases se realizan en el Vial Costero de Vicente López, uno de los entornos naturales más hermosos del corredor norte. Un espacio único para moverse al aire libre, frente al río.
A mis 57 comencé este maravilloso camino. Hoy con 63, descubrí que la vida me tenía preparada una sorpresa: una nueva puerta, un nuevo sentido. Si aún creés que el cuerpo ya no responde, o que no tiene sentido empezar algo nuevo... te invito a dar ese primer paso.
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